sábado, 8 de marzo de 2008

Cuando cumples 18 años las cosas cambian… tal y como dije en mi anterior post, las normas cambian, las responsabilidades aumentan, así como las posibilidades de hacer cosas, etc.

También las celebraciones y los regalos son quizá un tanto más especiales…

Desde ayer que me felicitó la inmensa mayoría de la gente… ayer con la familia en la casa (bueno, mi tía Gelines, mi tío Agus y mis primos Iván y Lucía). Por parte de Gelines, unas bambas muy chulas (unas Adidas). Por parte de los de casa, una TV LCD que me he comprado hoy después de estar una hora dando vueltas por La Maquinista. Vale, es una Belson, pero por 249€ una TV de 19” con el TDT integrado… no pidamos más xD. Además de todo esto, 30€ de mi tía Marina, Agus & los niños, 15€ de Gelines y 50€ de los abuelos de mi hermana.



Lo que hay que hacer a veces por un regalo...



Hoy han caído la mayoría de regalos… pero de forma inesperada. Estoy estudiando tranquilamente en casa preparando una exposición que tengo que hacer el lunes sobre Nietzsche (filosofía), y viene mi madre a decirme que se va a dar una vuelta. Yo me quedo en mi cuarto con la puerta entornada y la música que mi flamante LCD iba dándome. A eso de las 17:30 llega mi madre a casa, y me pica a la puerta de la habitación. “La vecina de arriba que querrá decirme algo”, pensé. Me asomo por la puerta de mi cuarto… y me veo a un grupo de personas, todas ellas conocidas mías… se trataba de mis amigos y mi novia, y de una fiesta sorpresa preparada por mi madre desde hace días.

La tarde con ellos básicamente perfecta. Éramos 10: Mauro, Javi, Cati, Pablo, Raquel & Laura (su novia), María, Lídia, Gemma y yo. Pastel de rigor y la botellita de Anna de Codorniu que mi madre metió anteriormente de forma disimulada en el congelador. Me cantaron el cumpleaños feliz, brindamos y nos reímos un ratito todos juntos. Después foto de grupo, y a abrir los regalos que no esperaba.


Por parte de Mauro y Javi, un par de camisetas del Pull and Bear:


Por parte de Cati, Raquel, Laura (la Barcia, que no pudo venir), Pablo y Lidia, una camiseta del In-side, y una tarjetita con un pin que mi madre se pensaba que era un preservativo xD


Por parte de María, otra camiseta de Pull and Bear y un libro: “La sombra del viento”, de Carlos Ruiz Zafón.

Y por parte de Gemma, un iPod Nano de 8gb que he alucinado cuando lo he visto…


El capricho de todo adolescente: iPod nano 8gb

Después de eso, otro ratito de conversa y los que nos hemos quedado (Mauro, Javi, María, Gemma y yo) nos hemos ido a Heron City a tomar algo. Y allí nos hemos encontrado con Cati, Raquel & Laura y Pablo.

Ya para acabar, nos hemos ido cada uno a su casa… haciendo la ruta xD

Falta la cena que, si no hay cambios, se hará la semana que viene… espero que no falte nadie!!

lunes, 3 de marzo de 2008

A 4 días de convertirme en adulto...

Aquí estamos de nuevo, ya sin exámenes a cuestas... Todo pasado bien, lo que queda por saber esperemos que también bien, así que...


En fin... aquí me tenéis disfrutando de mis últimos 4 días de minoría de edad... Se me hace raro pensar que en solo un momento voy a dar ese salto que me convertirá en un adulto... sí, y todo lo que conlleva: responsabilidades propias, cárcel si la pifio (no creo que la pise xDDD)... y mis propias decisiones. También el hecho de poder llevar coche (así evitar las huelgas de autobuses como la de esta semana, tengo el gemelo... T.T)





Y es que te paras a pensar y reflexionas... y dices "pero si hace 4 días era un niño que jugaba y se ilusionaba por todo...", pero es que la edad te hace madurar, y quizá ya no eres ese niño que corretea y hace las cosas gritando lo de "mamáááááá, mira qué hago", ni ese chiquillo que se ilusionaba por todo y siempre acababa llorando porque lo que había planeado no le había salido, ni ese chiquillo llorón y protestón que se quejaba por todo lo que se podía quejar... ahora eres ese adolescente a las puertas de la mayoría de edad, que ya no corretea enseñando a mamá lo que haces, sino que juega con sus hermanos, amigos, primos... ya no eres ese chaval que se ilusiona por todo, sino ese adolescente que reflexiona las cosas y si acaban en contra suya se las traga y se aguanta... ya no lloras por tonterías...




Todo lo que ha significado la infancia al menos para mí, levantarte por la mañana porque mamá te iba a llevar al cole, pero antes te había preparado el desayuno: un vaso de leche con galletas. Para almorzar en el cole, un bocadillo de jamón dulce. Después te acompañaba a la puerta del colegio y te despedía con un beso. A la hora de salir, te recogía ella, llegabas a casa y hacías los deberes que te tocaban hacer: sumas de dos cifras, la tabla del 3 o del 4, estudiar cuatro frases para decirlas al día siguiente a la profesora... Ahora las cosas son diferentes: los deberes significa pasarse la tarde metido en casa, resolviendo complicados problemas de matemáticas, estudiando temas enteros de una asignatura u otra... ahora el desayuno te lo preparas tú mismo, y te levantas al toque del despertador. Ya no es mamá la que te acompaña al colegio, ahora eres tú quien, a pata, en autobús, metro o como sea, vas al colegio, y quien se vuelve a casa solo, donde seguramente tendrás que prepararte la comida, fregar los platos... Tampoco olvidar el hecho de tener a tu propio padre viviendo a más de 600 km de ti, de aquellos fines de semana de 1995 o 1996 cuando bajaba a Barcelona y venía a recogerme, y nos íbamos ramblas arriba ramblas abajo, cenábamos en cualquier restaurante, y dormíamos los dos en un hotel, esas tardes en el cine viendo pelis como El jorobado de Notre Dame. Y después lo dolorosa que era la despedida, porque no sabías cuándo lo volverías a ver. Pienso que, a pesar de todo ello, puedo estar orgulloso de haberme criado en el seno de la familia que me he criado.



Quizá en el fondo creces interiormente antes, y no cuando alcanzas y sobrepasas la barrera de los 18. Una barrera que lo único que limita es las posibilidades: el hecho de poder conducir, la entrada a ciertos locales o discotecas, y porque no mencionarlo, el derecho de voto (este año me toca votar por dos días xDD)


Y ahora sólo me queda decir que quizá es aquí donde empieza la verdadera vida. 18 años de aprendizaje, tras los cuales viene una vida entera en la cual has de aplicar esos conocimientos pero, sobre todo, seguir aprendiendo de ella.


Aquí lo voy dejando por hoy... próxima actualización, espero que pronto xDD